Recuperación de un balate ciclópeo en Pampaneira

Todos hemos escuchado que en la Alpujarra la tierra anda.
Aunque suene poético, es una expresión bastante descriptiva de la realidad. Y es que no resulta del todo exagerada: realizando la restauración de este balate comprobamos como con las incesantes lluvias invernales el suelo colapsó y decidió ponerse en movimiento. Se entiende mejor si veis la tercera fotografía, en donde os mostramos mediante una infografía como el terreno se deslizó en bloque, moviendo hasta los pesados cimientos del muro original anclados al subsuelo 😲

Por los demás, os enseñamos este titánico trabajo de restauración: más de 5 metros de línea de muro y 2,5 metros de alto de piedra sobre piedra con la intención de sujetar el andarín y deslizante terreno más cercano a la cuenca del río Poqueira. Pero, sobre todo y latente en todo momento, buscando mantener nuestras costumbres, nuestra identidad y los beneficios ambientales que proporciona el seguir apostando por una tecnología antiquísima como la de la balatería. Y si no que se lo digan al eslizón (Chalcides bedriagai) que encontramos viviendo entre las piedras del muro original, un reptil muy poco común en nuestra región que encuentra su hábitat entre los mampuestos de estos muros naturales.

 

Le damos las gracias a Angi y Nacho, del Restaurante Ruta del Mulhacén, por apostar por la restauración de un elemento tan ciclópeo como este, y Selva y Kuba, cuya autoría vuelve a estar presente el resultado final. Así como también le damos las gracias a Darío, quien comenzó como aprendiz de balatero sacando peñascos del derrumbe y poniendo ripios, y acabó como un auténtico profesional de la piedra tras acabar colocando cientas, sino miles de ellas 🗿

Esperemos que os guste el monumental resultado, el cual por desgracia no se acaba de percibir en las fotografías. Se nos ocurre que quizá algún día podríamos llevaros en persona a visitar las decenas de metros de balates que hemos restaurado esta primavera, ¿os apetece el plan para estas semanas de agosto? ¡Contadnos!